Todo lo que se sabe del cardenche se sabe porque alguien se sentó a escuchar a estos señores y señoras
durante horas. Estas son sus palabras, con la fecha y el lugar en que fueron dichas.
Sapioríz, 1998–2000
Doña Mariana García
Nació en 1924. Analfabeta hasta que su marido, el cardenchero Eduardo Elizalde, le enseñó a leer en la cama después de casados. Aprendió a cantar de su madre, Rosa Cortés, mientras la veía mecer una cuna cantando alabanzas. Fue la única mujer que andaba cantando alabados con los hombres por los pueblos vecinos.
«En Sapioríz fui nacida y criada y casada y todo, y aquí voy a quedar, en mi tierra natal.»
«Yo canto de todo, no crea; nomás que mi favorita es la cardenche. Lástima que a veces no hay quien me acompañe, pero a veces yo sola…»
Entrevistas de Montserrat Palacios, Sapioríz, 24 de mayo de 1998 y enero de 2000. Palacios, 2007, apéndice 1, y 2024, apéndice, pp. 518–520.
Sapioríz, 1992–1998
Don Juan Sánchez Ponce
La voz de arrastre más emblemática de la comunidad y el promotor que inscribió a los cardencheros en el PACMYC para que pudieran grabarse a sí mismos. Aprendió en los basureros con los «señores grandes». Murió en 1999.
«Aquí había cantadores aquí en Sapioríz, en El Refugio, en Salamanca, ahí en Juan de García, en La Loma, todo eso había. Pero ya todos terminaron. Quedan los hijos, pero los hijos no saben canciones.»
Video de la Unidad Regional La Laguna, CONACULTA, transcrito en Rojas Ruiz, 2008, cap. 1. Entrevistas en Lozano, 2002, y Palacios, 2007.
Sapioríz, 2000–2023
Don Antonio Valles
Voz fundamental. Heredó de su padre, don Gabriel Valles, las tierras del reparto del 36. Hospedó a los investigadores durante décadas y en su casa se hizo el taller semanal del año 2000. Murió en febrero de 2023.
«Es que uno siempre busca su parranda, su camada pa' determinada canción, porque uno solo, pos… siempre buscamos cuando estamos haciendo la tonadilla.»
Entrevistas de Palacios (1998, 2000) y de Rojas (2006). Palacios, 2024, p. 168 y apéndice p. 552; Rojas Ruiz, 2008, anexo IV.4.
Sapioríz, 2000
Don Guadalupe Salazar
Nació en 1943. Además de cantor es poeta: tiene un cuaderno de poemas que quiere volver canciones. Su padre no fue cardenchero ni se juntó nunca en los basureros; él empezó hacia 1980, de pastor en una pastorela de El Ranchito.
«Yo aprendí sin ser heredero.»
«Cuando canto me dan tantas ganas de llorar, yo hasta me atraganto en uno o dos cantos.»
Entrevistas de Palacios, Sapioríz, 14 y 18 de enero de 2000. Palacios, 2007, cap. 4, y 2024, apéndice, pp. 553–554.
Sapioríz, 2000–2008
Don Fidel Elizalde
Hijo de doña Marianita García y de don Eduardo Elizalde, cantó mucho con su padre. Hace la voz contralta. Fue quien tomó la palabra ante las visitas y quien puso el límite moral del repertorio de su familia.
«La canción es de amor. Nosotros siempre hemos cantado canción de amor; nunca canción de desprecio, porque a mi papá no le gustaba. Decía: se me hace muy malo ofender a la mujer.»
Entrevista de Minerva Rojas, casa de don Fidel Elizalde, Sapioríz, 10 de febrero de 2006. Rojas Ruiz, 2008, anexo IV.4; grabaciones de Palacios, 2000.
Sapioríz, 2000–2008
Don Genaro Chavarría
Contralta de registro amplio en los agudos. Aprendió de los que él llama «los meros meros cardencheros» y se inició de niño en las pastorelas, cuando cantar no era una elección.
«Más antes, al padre o a cualquier persona mayor había que obedecer; así que cuando ellos decían “A ver, muchacho, siéntese y cante”, había que cantar.»
«Me gusta porque fue de las primeras que empecé yo a cantar, y porque habla de amor, de la novia.»
Entrevistas de Palacios, Sapioríz, 15 de enero de 2000, y de Romero, Sapioríz, 2008 (entrev. 10). Palacios, 2024, § 2.5.1.2; Romero, 2009, p. 146.
Sapioríz, 2000–2008
Don Regino Ponce
El cardenchero más antiguo de Sapioríz y, junto con don Juan Sánchez, la otra gran voz de arrastre de la comunidad. Cuando quedaban solo esas dos voces graves en todo el pueblo, él ya había dejado de cantar: se pasó a la iglesia evangélica, y los cardencheros «convertidos» ya no cantan cardenchas porque «ya no son borrachos».
«Pos todas son buenas; hay cardenchas, hay canciones cardenchas. Voy a cantar una de esas…»
Entrevista de Palacios, Sapioríz, 19 de enero de 2000; entrevista de Romero, Sapioríz, 2008, con registro sonoro. Palacios, 2024, p. 168 y § 2.6; Romero, 2009, p. 146.
Sapioríz, 1977
Don Pablo García Antúnez
Contralta en la grabación de 1977 que dio a conocer el canto fuera de La Laguna: suya es la voz aguda de «Al pie de un árbol» y de «Yo ya me voy a morir a los desiertos». Tío de doña Marianita, era él quien pedía permiso para llevarla a cantar alabados a los pueblos vecinos.
De los tres que grabaron aquel disco —él, don Eduardo Elizalde y don Juan Sánchez— ya no vive ninguno.
Vázquez Valle, INAH, 1978 (créditos de intérpretes); Palacios, 2007, cap. 6 y apéndice 1; Palacios, 2024, § 4.4.4.
La Flor de Jimulco, 1986–1994
Don Francisco «Quico» Orona
Antiguo peón de la hacienda de La Flor, al que le gustaba «andar gorjeando todo el día». Su conversación con el periodista y músico José Luis Urdaibay dio lugar a Cardenchero. Las voces requemadas, cancionero y libro biográfico premiado en 1994.
«Porque todas esas acaban con oooon…» —cantando la terminación, para explicar el estilo
Entrevista de Héctor Lozano, 1986; Lozano Chavarría, 2002, pp. 14–15. Urdaibay, J. L., Cardenchero. Las voces requemadas, Saltillo, 1994.